miércoles, 1 de agosto de 2012

Trasto viejo bien vestido

No hay tiempo más filoso que
 éste que se mide en desventajas.
No hay venas más cargadas
que cartuchos de napalm y siesta húmeda.

Cierra tomada por las llamas,
meseta de plantación bochornosa.

La rumiante somnolencia de anteponerse
a la circunstancial pulcritud de paciencias
que me curan cuando hablo desde del yo
sin saber muy bien por dónde continuar,

Me agota a cada hora y momento,
si bien no llego tarde algo se demora.
No es la fila de entrada al carnaval
pero tampoco es como faltar a misa.

¡Qué centro estoy perdiendo en los cuadros!
¡Qué siniestro se ha vuelto el miedo!
Qué despacio se devoran las sobras
que hasta se confunden los capaces y los rapaces.

No hay comentarios:

Publicar un comentario