Tono, tono, tono, semitono.
Tono, tono, tono. Tono.
Distancia.
Se acerca el tiempo de cosecha
de frutos advertidos,
de un tono,
tono,
tono,
semitono,
tono,
tono,
tono,
tono,
tono.
Tono.
Distancia celular. Partícula enterrada que saco con las manos.
Cosecha mía que es distancia de siembra.
Sembrar dulces esperas.
Esperar dulces frutos.
Cosecha. Cosechar. Cosechando.
Lengua salada, parece interior.
Repulsión aprobada por la organización mundial de la sequía
que se estipulará en cosechar.
Ahora lo tengo, porque lo planté.
Tuve que esperar
tres tonos y medio.
viernes, 30 de marzo de 2012
domingo, 25 de marzo de 2012
Terrestre
Que repto hasta lo azul de la piel
y si no hay azul no pienso detener el paso
por si fuera poco tener algo de colina
entre los ábacos de la fisiología.
Tendré que llevar mi estandarte
o variar de personalidad iracunda
a refriega mansa de las corrientes en el río
para que me afecte un poco el fin del mundo.
Porque si es de todos el momento,
y los mandatos se vuelven al olvido
selecciono la lluvia de besos,
que de eso pienso todo el tiempo en formar parte.
Hacer del roce el noveno arte
o llevarte a vivir lejos donde nadie
para que cuando amanezca veas claramente
tu destino en mi silueta mojada.
Sobre charlas dominicales.
jueves, 22 de marzo de 2012
Vistiendo ajeno
Mis trozos de capacidad cortados
bajo un pozo de juramentos estancados
accionando la palanca de los ajusticiados
ultima la posibilidad del sin fin segregado.
Validar suyo, el peligro de ancestros
que llegan desde lejos sin soltura ni aguamiel.
Nada me dirá de él, desprendido de su atavismo,
que articule mis consonantes cansadas de su fulgor de antaño,
que le regalaron las estrellas de un nilo que se agota cada tanto
por la intolerable brisa del destierro.
Llevo mío el crítico recuerdo
de los pasos amortiguados desvalijando
cada acento de las fronteras de un argumento veloz
y falto de auxilio.
"Entonces, la cirugía que retomaron algunos próceres del buen tragar, se unificaron al refucilo bravo de los campanazos que sonaron justo antes de que, tendido en las vibraciones del transporte norte, un destino amarillo como nauseabundo chasquido me haya hecho digitar lo inaccesible del rugir atemporal, la sabiduría del perfume de encuentro fortuito y mis diversos aires de aquellos buenos suelos."
bajo un pozo de juramentos estancados
accionando la palanca de los ajusticiados
ultima la posibilidad del sin fin segregado.
Validar suyo, el peligro de ancestros
que llegan desde lejos sin soltura ni aguamiel.
Nada me dirá de él, desprendido de su atavismo,
que articule mis consonantes cansadas de su fulgor de antaño,
que le regalaron las estrellas de un nilo que se agota cada tanto
por la intolerable brisa del destierro.
Llevo mío el crítico recuerdo
de los pasos amortiguados desvalijando
cada acento de las fronteras de un argumento veloz
y falto de auxilio.
"Entonces, la cirugía que retomaron algunos próceres del buen tragar, se unificaron al refucilo bravo de los campanazos que sonaron justo antes de que, tendido en las vibraciones del transporte norte, un destino amarillo como nauseabundo chasquido me haya hecho digitar lo inaccesible del rugir atemporal, la sabiduría del perfume de encuentro fortuito y mis diversos aires de aquellos buenos suelos."
viernes, 9 de marzo de 2012
Para tenerlo frente
Casi al llegar la escalera como a su viejo balcón,
sube la temprana astucia del recuerdo afecto
que presencia cosas raras y así mismo su dolor,
retrayendo sus ventajas en un último apagón.
Claros se ven los filos y un sin fin perfecto,
alarmante en sus espaldas, alejado de su don
de quebrarse como siempre ante el estupor
para concluirse en su infalible respuesta final
sobre la que todos caen desganados con ardor.
Y los pies de hiedra palpan iluminación:
Mientras que se cuente historia del estado terminal,
como válida certeza de tener con qué contar
cuando el tiempo robe al tiempo y vuelva a dar
caprichosos agujeros en los que decidió parar.
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