domingo, 22 de abril de 2012

Feng shui

Antes que el hielo termine de fundirse
en la mesa, junto con el resto de los frascos
quiero una respuesta.

Colándose por los pasillos del departamento,
reviviendo la salvia,
rozando el piano,
desafinando mis guitarras.

Rastro hipócrita de las bóvedas
que dan ilusiones al por mayor
de una vida sin manchas químicas
sino más pasiones algorítmicas.

Y sigo prefiriendo marrón donde el gris
y me sigue la culpa, el hambre, el viento.
La miseria, el modernismo
la hondura y el benteveo
con su sombra en mi cabeza.

Esta forma sofisticada de hacer
que la procesión sea por dentro.

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